La onubense Carolina Marín ha sido distinguida con la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo, la máxima condecoración que concede el Gobierno de España en el ámbito deportivo. El reconocimiento fue aprobado este martes por el Consejo de Ministros, a propuesta de la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Milagros Tolón, como homenaje a una carrera que ha cambiado para siempre la historia del bádminton español.
Nacida en
Huelva en 1993, Carolina Marín ha llevado el nombre de la ciudad y de España a lo más alto del deporte mundial. Su palmarés incluye la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río 2016, tres títulos mundiales (2014, 2015 y 2018), siete campeonatos de Europa (2014, 2016, 2017, 2018, 2021, 2022 y 2024) y dos All England (2015 y 2024), además de alcanzar el número uno del ranking mundial y conquistar 39 títulos internacionales.
Uno de los momentos más destacados de su carrera llegó en 2014, cuando se convirtió en la primera jugadora no asiática en proclamarse campeona del mundo, un logro que situó al bádminton español en la élite internacional.
La concesión de la Gran Cruz también reconoce los valores que representa la deportista onubense. Su capacidad para sobreponerse a graves lesiones y regresar al máximo nivel la ha convertido en un referente de esfuerzo, disciplina y resiliencia, inspirando a generaciones de deportistas.
Con esta distinción, Carolina Marín suma un nuevo reconocimiento a una trayectoria repleta de éxitos, entre los que ya figuraban el Premio Princesa de Asturias de los Deportes, la medalla de oro de la Real Orden del Mérito Deportivo y el Premio Nacional del Deporte Reina Letizia.
La campeona onubense pasa además a formar parte del reducido grupo de deportistas distinguidos con la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo, junto a figuras como Rafael Nadal, Pau Gasol, Andrés Iniesta, Teresa Perales, Miguel Induráin, Blanca Fernández Ochoa, Arantxa Sánchez Vicario o Carlos Sainz.